miércoles, 11 de febrero de 2015

Seducida por un canalla, Elizabeth Boyle


Seducida por un canalla, Elizabeth Boyle

Editorial: Titania / 30 Junio 2014 ISBN: 9788492916641 Papel: 18,00€ Páginas: 352
Género: Histórico
Serie: 2º Rhymes With Love

Daphne sabe que el primer paso para casarse es encontrar al hombre adecuado y, por eso, se ve tentada a responder un anuncio en el Morning Chronicle publicado por un caballero sensato que busca a una dama de talante similar. A continuación se sucede una relación epistolar con el misterioso “señor Dishforth” cada vez más tierna y romántica, que para Daphne se convierte en un respiro de los momentos que debe pasar con el insufrible pero seductor lord Seldon, un canalla dispuesto a todo con tal de conquistarla y que, es, además, miembro de una familia en constante disputa con la suya. Ante la perspectiva de conocer a Dishforth, Daphne acepta asistir a la fiesta de su amiga Tabitha Timmons, incluso aunque sabe que allí también estará lord Seldon. Si algún familiar de Daphne la ve en la fiesta, considerarán que está confraternizando con el enemigo y la declararán “persona non grata”. Pero eso no es nada comparado con lo que ocurrirá cuando la identidad del esquivo Dishforth salga a la luz…





Decir que Elisabeth Boyle me fascina es poco. Hasta ahora nunca me ha defraudado. Puede haber libros mejores o algunos menos mejores, pero siempre consigue atraparme en esos mundos increíbles que surgen de una pluma que para mí no tiene igual. Puedo estar de bajón, puedo estar algo defraudada por el panorama novelístico y las dichosas modas que ojala pasen pronto, pero Boyle siempre consigue sacarme una sonrisa, y una autentica satisfacción al cerrar las páginas de cada novela.
Los protagonistas creados por ésta autora también son especiales. Mujeres descaradas, independientes, decididas y a veces bastante alocadas. No necesitan un hombre que las salve, pero irremediablemente son salvadas. Los héroes también son típicos, lores rígidos, insufribles, canallescos, seductores, engreídos, tremendamente atractivos, alérgicos a las relaciones y completamente entregados cuando conocen a nuestras heroínas. Y así están dibujados los protagonistas de ésta novela.

Henry Seldon es el segundo hijo de un duque y un paria para su familia. Y no por ser un canalla sino todo lo contrario. Los Seldon son conocidos en la alta sociedad como depravados, canallas, tramposos, seductores de doncellas, y Henry no hace honor al apellido. Es un hombre tranquilo, trabajador, sensato, discreto, al que no se le conocen vicios ni escándalos, pero que vive rodeado por ellos. Y es que Henry comparte la mansión familiar con su sobrino el duque de Preston, y su hermana gemela Henrietta, todos de edades similares.

Los escándalos de Henrietta y del duque de Preston son famosos y sonados. Durante años Henry ha ejercido de voz de la conciencia de ambos sin demasiados resultados. Pero ahora Preston esta prometido y ha jurado sentar la cabeza. Por ello Henry se encuentra en la obligación de salvar a la familia de un nuevo desastre y ocuparse de una broma estúpida y molesta, ideada por las mentes retorcidas de Preston y Roxley, su amigo.

Porque estos dos tarambanas han insertado un anuncio en el diario, en el cual un misterioso señor Dishford, caballero sensato y modesto, solicita mantener correspondencia con una dama de iguales características, con vistas a un posible matrimonio. Tras una reunión familiar, nada provechosa para Henry, se decide por unanimidad que sea él quién arregle el desaguisado. Una de las cartas, escrita por una de las damiselas que contestan al anuncio, llama su atención y antes de pararse a pensarlo, contesta a la misiva. Dando así comienzo una relación que primero es irónica y que muy pronto se transforma en romántica.

Pero ¿a quién tenemos al otro lado del ring?

La Señorita Spooner, que no es otra que Dafne Dale, de los Dale de Kempton, lugar por lo demás objeto de una maldición, pues se dice que ninguna dama del lugar ha contraído matrimonio en muchísimo tiempo.

Dafne no es una Dale típica. ¡Oh sí! es poseedora de la famosa belleza de la que hace honor su familia, pero no se considera llamativa, ni coqueta, ni descarada, es una simple muchacha de campo a la que no le gusta la ciudad. Sin embargo es necesario ir de baile en baile, si desea encontrar marido y romper de una vez la maldición. Y si para ello ha de ser descarada, coqueta, alocada, insistente y testaruda, pues ¡lo será!!

Pero si hay algo por lo que no pasa es por soportar a los Seldon, ni pisar el suelo que alguno de ellos pise. Entre ambas familias existe una disputa desde hace siglos. Ninguno de ellos confraternizará con un miembro de la otra familia, bajo ningún concepto.

Dishford-Seldon y Spooner-Dale. Malentendidos, tira y aflojas, deseos no deseados, odios que no se sienten, desencuentros, ancianas entrometidas, desmayos, besos que se anhelan, dos almas que se llaman a gritos, pues sus propietarios se hacen los sordos. Y dos familias en guerra que lo complicará todo.

Una novela divertida y entretenida, que te atrapa entre sus páginas y que no puedes soltar, porque es imposible dejar a los protagonistas y quieres saber en que andan y en que lio se meterán de nuevo.

El estilo narrativo de su autora es ágil y de fácil lectura. No es propensa a demasiadas descripciones. Los diálogos son su punto fuerte, en mi opinión, rápidos, agiles, divertidos, jocosos y sensuales. Y como ya he dicho, me encantan los protagonistas que surgen de su imaginación. Atrayentes, perfectos el uno para el otro, llenos de química y sensualidad. Y esas escenas increíbles, como narrar una mirada que cruza un salón de baile y se enreda en otra mirada.

No cabe ninguna duda que la he disfrutado a tope.

Valoración: 10

Mary Jo

 

1 comentario:

  1. ¡Creo que me la voy a apuntar! Si tiene un 10 será por algo.

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