domingo, 9 de noviembre de 2014

El rincón del escritor: Mar Carrión nos presenta Arenas movedizas

Ficha del libro
Cuando Jennifer Logan se encuentra con Luc Coleman, intentará por todos los medios recuperar al hombre que una vez amó. Luc acaba de salir de la cárcel tras pasar diez años en prisión. Su agente de la condicional le ha buscado un empleo de operario en Naviera Logan, la empresa de la familia de Jennifer, donde ella misma trabaja. Pero, lejos de sentirse un hombre afortunado, la reaparición de Jennifer en su vida amenaza con hacerle revivir antiguas emociones que él pensó que había olvidado. Ella es una mujer con éxito que ha triunfado en todos los aspectos de la vida excepto en el amor, porque lo que una vez sintió por Luc, le ha impedido amar a otro hombre. Ahora, diez años después, sus caminos han vuelto a cruzarse, pero las circunstancias son totalmente distintas. Jennifer no encontrará otra forma de comunicarse con él más allá del sexo, y mientras un hombre comienza a seguirla, se verá arrastrada a mundo tan turbio y peligroso como las arenas movedizas.
¿Podrá Jennifer asumir los riesgos que supone recuperar el amor de Luc?





Los personajes nos hablan de la novela:

Hola, soy Luc Coleman, y acabo de salir de la cárcel del condado de Maryland tras cumplir una condena por un delito grave. Ahora estoy bajo el régimen de libertad condicional, y mi agente me ha buscado un piso donde vivir y un empleo como estibador en una empresa naviera importante. El apartamento está situado en un barrio conflictivo de Baltimore y es una auténtica mierda, yo lo llamo la “ratonera”, pero sin duda es mejor que la celda donde he pasado los últimos diez años de mi vida.

El empleo es mejor, es duro y pasamos muchas horas bajo el sol, pero me gusta trabajar en el muelle y tener el cielo como techo todos los días. Los compañeros guardan las distancias conmigo pero no así las mujeres. Afortunadamente. Y hablando de mujeres, el destino ha querido que trabaje para ella, para Jennifer Logan. La empresa es de su padre y ella es la subdirectora. Hace diez años que no la he visto, y hubiera preferido no volver a verla en mi vida porque… he enterrado mi pasado pero ella no parece haber hecho lo mismo con el suyo.

***


Hola, me llamo Jennifer Logan y soy la subidrectora de Naviera Logan Inc., una empresa estibadora de Baltimore de la que mi padre es el fundador. Actualmente, mi vida está centrada en el trabajo casi por exclusiva, ya que el terreno emocional está bastante tranquilo. O así era hasta hace unos días, cuando uno de los capataces del muelle se puso enfermo y tuve que sustituirlo en sus funciones hasta que encontremos a un sustituto. Entonces lo vi a él, a Luc, y mi tranquilo mundo emocional dio un giro de 180 grados. 

Me entero de que acaba de salir de la cárcel en la que ha estado, prácticamente, desde la útima vez que lo vi. Está trabajando en el muelle como operario, gracias a los convenios que mi empresa firma con la penitenciaría de Maryland. Me pregunto si su interior ha cambiado tanto como su aspecto físico y pronto descubro que sí, que ya nada parece quedar en él del Luc que una vez conocí. Del que me enamoré perdidamente y al que no he podido olvidar. Estoy convencida de que su frialdad es solo una máscara, y estoy dispuesta a quitársela.  

Una escena que abra el apetito:

Tras su último encuentro, diez años atrás, Jennifer había imaginado cientos de veces cómo sería si alguna vez el destino volvía a cruzar sus caminos, pero nunca llegaba a una conclusión clara. ¿Se comportarían como si nunca hubieran dejado de verse o, por el contrario, no tendrían nada que decirse? Ella estaba bloqueada y Luc parecía inmutable.
Se aclaró la garganta mientras deslizaba la mirada por su atractivo perfil, sin encontrar excesivas semejanzas con el hombre que una vez conoció.
—Tú, ¿cómo estás?
—Bueno, he estado mejor, aunque también he estado peor. No puedo quejarme. ¿Me pasas la llave de cruceta? —Ella echó un vistazo a la caja de herramientas y vaciló—. Es la más alargada.
Jennifer se la tendió y Luc comenzó a aflojar los tornillos.
Se fijó en sus manos grandes y fuertes, en cuyo dedo anular ya no estaba el anillo de compromiso de antaño, ni ninguna alianza matrimonial. ¿Cuándo se habrían separado él y Meredith? ¿Habría sido antes de ingresar en prisión, cualquiera que hubiera sido esa la fecha, o durante su estancia en la misma? Había demasiadas preguntas que deseaba hacerle, pero todas eran tan espinosas y él se mostraba tan poco receptivo que no se atrevía a formular ninguna.
Jennifer volvió a aclararse la garganta y, de un modo sutil, trató de adentrarse en esos temas.
—¿Qué sucedió para que ahora… estés aquí, trabajando en Naviera Logan?
—Es una historia muy larga de la que rara vez me apetece hablar —respondió con sequedad, al tiempo que retiraba la rueda averiada y comenzaba a encajar la de repuesto—. Digamos que, a veces, la vida tiene sus propios planes.
Luc le dedicó una sonrisa forzada que no hizo más que acrecentar su desconcierto.
—Eso es cierto —admitió—. Y entre los planes que tenía reservados para mí, no entraba Nick. Nos separamos poco tiempo después de…
Decidió callar. No estaba preparada para que aquel acontecimiento que tanto la hirió y que solo superó con el paso del tiempo ahora volviera a afectarle en su presencia. Además, percibió que a Luc se le había agravado la expresión, dando a entender que no le apetecía lo más mínimo continuar por aquellos derroteros. Quizás más adelante, cuando las emociones no estuvieran tan alteradas.


Desde LecturAdictiva damos las gracias a Mar Carrión por la presentación.

2 comentarios:

  1. Seguro que est libro cae en mis manos, sólo con leer los primeros capítulos me dejó emocionada.
    Mar me encanta, con Después de la lluvia me cautivó pero con Decisiones arriesgadas me hizo fiel seguidora
    Gracias!!!!

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  2. gracias por la presentacion esta genial, para mi una autora maravillosa, este cae fijo y despues de leer este aperitivo aun mas.

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