domingo, 24 de enero de 2016

El rincón del escritor: R. Cherry nos presenta Mi dulce locura

¿Por qué cuando todo es normal tiene que aparecer alguien que lo trastoque? Eso es lo que le pasa Natalia, vive tranquila con su mejor amiga, tiene su trabajo en una  hermosa cafetería llamada Jubilee, estaba completamente tranquila... Pero entonces aparece en su camino J.D Collins, el hombre que le hará perder la cabeza. Con él llegarán los fantasmas del pasado, aquellos que creía haber olvidado, y serán más fuertes que nunca, le harán querer dejarlo todo, huir del amor que siente por este joven de ojos esmeralda. Abandonar la nueva vida que podría tener con J.D, el único que hará desaparecer esas sombras que no dejan de atormentarla. Con su ayuda, Natalia será capaz de vivir de nuevo, de sentir algo aún más fuerte que el dolor del pasado. Pero, ¿realmente podrá hacerlo? ¿Podrá olvidarse de Óscar y enamorarse de J.D Collins?





Ficha del libro



Ella nos habla de la novela: 

¡Buenas! 


Mi nombre es Natalia Reyes, tengo veintitrés años, soy dueña de una cafetería llamada Jubilee, y vivo con mi mejor amiga Lucia Palacios, a quien adoro con toda mi alma. Tenemos un pisito en una pequeña ciudad a veinte minutos de Barcelona, muy cerca de esta nos encontramos con nuestro Jubilee, del cual somos propietarias. Mi vida era bastante normal, tranquila, no había ningún sobresalto, hasta que un día, o mejor dicho, un medio día, apareció él. Ese maravilloso hombre de ojos verdes que trastocó mi existencia. Puede sonar muy común, o incluso algo raro, pero es así. J.D Collins me hizo perder la cabeza. Es tan sumamente hermoso, perfecto en su imperfección, nada más verle me hipnotizó, no podía ser de otra manera. Ains… Nada más conocerlo me pareció un estirado, un rancio al que ignorar... Pero no me lo puso fácil. Cada vez se volvía más cabezón, y a cada paso que daba yo me hacía más débil. Bueno… Débil no, yo no soy débil, pero al final ha acabado ganándose mi corazón. Todo era tan de cuento de hadas que no me lo creía, algo estaba fallando…Entonces apareció. El único problema en todo esto fue Óscar. Cuando conocí a Collins, los fantasmas volvieron, al igual que la oscuridad, no podía dejar que aquello ocurriera… Pero, si queréis saber más, tendréis que leer nuestra historia. 






Una escena que abra el apetito:

Después de más de media hora aún no ha vuelto, escucho cómo la puerta se abre detrás de mí. Estoy enfadada, me ha dicho que no tardaría y lo ha hecho. Al darme la vuelta, choco con alguien tirándole encima el vaso de agua que llevaba en la mano.
—Yo… lo siento mucho —digo dejando el vaso, que por extraño que parezca no se me ha caído, sobre la barra y cogiendo un trapo—. Discúlpeme.
Paso el paño por encima de su traje intentando que empape toda la humedad de su ropa, hasta que pone una de sus grandes manos sobre la mía. Alzo la vista y me topo con unos bonitos y penetrantes ojos verdes como esmeraldas. Doy un paso hacia atrás para poder verle mejor, ¡vaya, vaya! Se pasa la mano, que antes tenía sobre la mía, por encima de su perilla y los labios. Tiene el ceño fruncido, lo más seguro es que esté enfadado, ¡normal! Si fuera él estaría echando fuego por la boca.
—Lo siento, de verdad.
—Da igual —dice tajantemente, sin darme opción a nada más.
Tras eso y sin decir nada, se da media vuelta y se marcha por donde ha venido.
—Pero… —balbuceo pasmada.
Me quedo mirando la puerta como una auténtica tonta, hasta que Joel irrumpe en la escena.
—¿Qué te pasa? —Pregunta mirándome extrañado.
—Nada —contesto sin entender bien qué es lo que ha pasado—. Me voy ya, en un rato vengo.
Antes de irme cojo el bolso, el casco de la moto y le doy un beso a Joel en la mejilla, quien me observa desde la entrada.


—No quemes nada —le pido.





 Desde LecturAdictiva damos las gracias a  R. Cherry por la presentación.

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