domingo, 17 de abril de 2016

El rincón del escritor: Mar Cantero Sánchez nos presenta Las chicas del club de Belly Dance

Esta es una novela muy especial para mí. No solo porque en ella aparecen personas reales, lo que la convierte en una Reality novela, sino porque es una historia en la que el amor y la pasión son lo primero. Es un reencuentro con ese primer amor al que no hemos podido olvidar. ¿Qué pasaría si nos encontrásemos de nuevo…? Esa es la pregunta a la que contesta. El primer amor, el que creemos que debía haber ocurrido y no ocurrió, el que siempre nos sacará una sonrisa, pero también un pequeño dolor por lo que pudo haber sido. El que nos devuelve a ese momento en que todo comenzaba y todo era posible para nosotros. Abril y Álex tienen la oportunidad de volver a vivir su antiguo amor en el presente, pero sus vidas son ahora muy diferentes y se verán asaltados por el miedo y las dudas. Claro que, la atracción que sienten el uno por el otro hará que sea imposible separarse. 
Están acompañados de la enigmática y misteriosa Virginia, que lleva una doble vida que te invito a descubrir; Ethan, el músico altivo y amado por todas sus fans; Herbert, el inglés elegante que quiere bailar la danza del vientre, llevado por un oscuro secreto; y por supuesto las chicas del Club de Belly Dance, todas y cada una, especiales, divertidas, graciosas, locas, y entrañables. Después están los lugares, Miami con su música en cada calle, y dos pueblos alicantinos: Bolulla, con unos paisajes increíbles, y Benidorm, con su alegría continua y diaria. Te invito a que disfrutes esta historia romántica y te identifiques con cada detalle, momento, sonrisas y lágrimas. 


Ficha del libro



Los personajes nos hablan de la novela:

Me llamo Álex, tengo 30 años. Antes me dedicaba a la construcción, pues trabajaba con mi padre, pero lo dejé. Me arriesgué a tener un futuro mejor y ahora soy dueño de una de las mejores discotecas de Benidorm. Nací en Bolulla, y aún voy allí por temporadas para estar con mi familia, pero vivo entre Benidorm y Valencia. 
Nunca me olvidé de Abril, y siempre creí que algún día volvería a verla. Claro que, tampoco la televisión me deja olvidarla. Siendo una cantante y bailarina famosa, y teniendo como novio al guitarrista más prepotente del panorama musical, es difícil olvidar su existencia. Además, el corazón no me lo permite. Siempre miro los lugares donde van a ser sus próximos conciertos, esperando, anhelando que venga a Alicante o a Valencia, a Benidorm, quizá. Pero ella parece querer borrar este lugar de la faz de la tierra. Me pregunto si es porque aún no me ha perdonado… Incluso a veces pienso en ir hasta Miami para verla, pero me aterra que ella no quiera saber nada de mí. Teniendo un novio famoso, uno al que todas las mujeres del mundo desean, ¿cómo podría acordarse de que una vez estuvo enamorada de mí? Yo sí lo recuerdo, porque aún siento algo por ella. 

Me gusta todo de ella, su esbelta figura, su cara de ángel, su largo cabello rubio... Pero me vuelve loco, sobre todo, cuanto la veo cantar y bailar. Esa seguridad que tiene en el escenario, esa magia. Me hace creer que los sueños pueden hacerse realidad. Y mi sueño es ella. Aunque yo recuerdo a la Abril que conocí con diecisiete años…No estoy seguro de si sigue siendo la misma. No imagino que muy pronto va a regresar a mi lado. Me pregunto si será capaz de reconocerme. Yo, no seré el primero que le diga quién soy. Esperaré a que sea ella quien me diga… ¡Hola Alex! ¿Te acuerdas de mí? Y si no lo hace, bueno, ya pensaré entonces qué hago. Pero por ahora, solo pensar que es posible que vuelva a tenerla entre mis brazos, me pone a cien…

Recuerdo la última vez que estuvimos muy cerca el uno del otro, besándonos, tocándonos, a punto de hacer el amor, sintiendo nuestros cuerpos sudorosos y calientes. Ella me pidió que la amara y yo, a pesar de que deseaba hacerlo con todas mis fuerzas, pues sabía que se marcharía muy lejos al día siguiente, me negué porque quise ser un chico responsable. ¿Responsable, con diecisiete años? Yo diría, más bien, que fui un idiota. Desaproveché mi oportunidad y desde entonces, ella no me ha perdonado y no sé si algún día lo hará. Nunca más regresó. 


***

Soy April, la famosa cantante y bailarina. Pero en el fondo, me llamo Abril, 29 años, y me siento como una chica completamente normal. Claro que mi vida no lo es, Miami es mi ciudad y me paso los días de gira, dando conciertos, acompañada de mi grupo, en el que mi novio es Ethan Barrows, el guitarrista más famoso y adorado por las fans. Estoy bastante harta de que todas se lo quieran comer a besos, hace que me sienta insegura, y además, este mundo es muy estresante. Tanto, que hace poco tuve una caída en el escenario que me provocó pánico escénico. Así que, ahora lo único que quiero es huir. De mis fans y de la prensa. Y para ello, he elegido el pueblo en el que nací, Bolulla. Un pequeño e idílico lugar de Alicante, cercano a Benidorm, pero lo suficientemente alejado del resto del mundo. Allí nadie podrá encontrarme ni reconocerme, estoy segura. Salvo, quizá…él. 

Él es Álex, mi primer amor. Nunca he podido olvidarle. Antes de salir al escenario en cada concierto, me acuerdo de él, me pregunto si podrá verme. Recuerdo su sonrisa, lo que me hacían sentir sus manos, su aliento, su voz, sus besos. Pero después, me acuerdo de que ni siquiera fue capaz de venir a despedirme cuando me marché a Miami con dieciséis años. Y eso me pone muy triste. Pero, a pesar de tener ese mal recuerdo grabado en mi corazón, no puedo olvidar su cabello rubio, sus ojos verdes, su cuerpo perfecto y esa sonrisa especial que cuando sonríe, parece que el mundo se vuelve de color rosa. 

Nuestra última noche, le deseaba tanto que le pedí que me hiciera el amor, pero él se negó. Supongo que se sentía responsable, pero os aseguro que no era el momento de serlo. Me hubiese gustado marcharme a Miami, con el recuerdo de su cuerpo dentro del mío, del placer que me habría hecho sentir. Me hubiese gustado que él fuese el primero, ya me entendéis. Pero no fue así, y lo sigo lamentando. Ahora que he decidido regresar temporalmente, me pregunto cómo será volver a verlo. Si me recordará, si me reconocerá. Obviamente, conocerá a April, la cantante y bailarina famosa. Pero, ¿se dará cuenta de que soy Abril, la niña que estaba loca por sus huesos? 


Una escena que abra el apetito:

–Quiero subir esas escaleras contigo –le dijo él, entre besos.

Ella no contestó. Quien calla, otorga. Tiró el bolso y los zapatos al suelo. Rodeó su cuello con sus largos brazos y despeinó su cabello, divertida. Sintió que él la levantaba con sus brazos musculados y, en volandas, subió las escaleras llevándola como si no pesara nada. A oscuras, dio una patada a la puerta de la habitación y la lanzó sobre la cama, echándose sobre ella. Abril se dejó hacer, porque apenas podía moverse con ese vestido. Extendió el brazo y encendió la lamparilla de la mesa. Después apretó un botón de su Ipod y puso su colección de bachatas. Su preferida, la más romántica de todas, Esta noche te quedas conmigo de Manolito y su trabuco, comenzó a sonar. 

–Báilame, baby… –dijo ella, de rodillas sobre la cama estirando los brazos hacia él.

Álex se estremeció al escucharla, le volvía loco aquel acento de Miami y su manera de mezclar las palabras en español y en inglés en la misma frase. Se colocó frente a ella, pegando su cuerpo al suyo, agarrándola por la cintura y cogiendo su mano como si estuvieran sobre una pista de baile. La letra poética y romántica de la canción les envolvió a los dos como si sólo ellos existieran en el mundo. 

Esta noche te quedas conmigo pase lo que pase…
Esta noche voy a hacerte mía pase lo que pase…
Mi corazón ya no aguanta ni un segundo sin tus besos.
Déjame hablar. Llevo tiempo muy callado y es por eso que esta noche.
Esta noche voy a hacerte mía pase lo que pase…

–¡Desabróchame el vestido! –le pidió Abril excitada.

Él le dio la vuelta sobre la cama y le bajó la cremallera. Después, la ayudó a incorporarse y le bajó el vestido por los hombros. Se quitó rápido la cazadora. Las manos de Abril le desabrocharon la camisa mientras él admiraba sus pechos cubiertos con el sujetador rojo de encaje. Los acariciaba como si hubiera estado esperando durante años para hacerlo. Y así era. Continuó bajándole el vestido mientras ella se entretenía con sus botones. Aprovechó el momento para bajarlo hasta las rodillas. Abril se lo sacó por debajo de las piernas y se quedó en ropa interior frente a él, de rodillas sobre la cama. Cuando le desabrochó la camisa pudo ver su cuerpo fornido que tanto había intuido bajo sus camisetas de trabajo. Volvió a mojarse los labios y él aprovechó para besárselos de nuevo con fruición.

Las manos de ella continuaron abriendo la hebilla mientras se besaban. Arrastró el cinturón por las hebillas, hasta sacarlo y después desabrochar los botones de los pantalones. Álex se levantó y se los quitó del todo lanzándolos contra la pared. Regresó de un salto a la cama y volvió a detenerse en el conjunto de ropa interior rojo. Era muy agradable al tacto pero él quería sentir su piel. Llevó sus manos hacia la espalda de ella y desabrochó el sujetador, le bajó los tirantes hasta quitárselo. Sus pechos le esperaban turgentes y pequeños, como él había soñado que serían. Los besó, los chupó y los mordisqueó mientras sus manos acariciaban su sexo y bajaban el resto de la ropa interior. Escuchó un gemido y sintió deseos de gemir él también, pero se contuvo, mientras continuaba comiéndose sus pechos y apretándolos entre sus manos.

Abril no iba a ser capaz de sostenerse de rodillas sobre la cama mucho más tiempo. Sentía las manos de Álex acariciando su pubis y deseó tumbarse para recibirle. La atrajo hacia sí y separó un poco sus piernas para acercarse con su sexo entre ellas. Cuando le sintió, creyó que iba a morirse de placer. Se echó hacia atrás y se dejó caer despacio sobre la cama. Abrió sus piernas y esperó a que él se deshiciera de sus Calvin Klein para atraparlo con su cuerpo.

No hubo tiempo para más preliminares. Álex entró en ella despacio pero con prisa, sin perder ni un segundo más. Ambos sabían que ya habían perdido demasiado tiempo. Mientras entraba en ella, sus dedos acariciaban sus pezones y los besaba sin parar. Ella le cogió la cara con sus manos y le obligó a besarla, al mismo tiempo que le daba un preservativo. Se lo colocó con rapidez, mientras se deshacía con su lengua entre sus labios, rozando la suya, succionándola y entrando en ella de nuevo, para moverse convulsivamente. Abril se sujetaba a él con sus piernas alrededor de su cintura, mientras acariciaba sus nalgas musculosas y sentía cómo se movía agitado.

Sabía que faltaba muy poco para dejarse llevar por el placer, pero Álex no tenía bastante. Quería más. Había esperado demasiado para estar dentro de ella y ahora iba a disfrutar y a hacerla disfrutar al máximo. Se levantó y se sentó en la cama con ella encima, mientras cogía sus caderas y las movía, arriba y abajo, para que pudiera sentir su miembro mucho mejor dentro de sí.

Abril empezó a gemir. Cuando sus ojos se cerraron, él la tumbó despacio sobre la cama, cogiendo sus piernas y tirando de ellas hacia él hasta que ambos encajaron perfectamente. Después, se echó un poco sobre ella y, cogiendo sus manos, las puso a ambos lados de la cama sujetándolas con fuerza. Vio como ella se deshacía, mientras él entraba y salía de su cuerpo, cada vez más fuerte y más lentamente, para alargar su placer al máximo. Pensó que ella se merecía lo mejor y él estaba dispuesto a dárselo. Le demostraría que ningún juguete de los que pudiera haber comprado en el tupper sex podía ser mejor que un hombre enamorado moviéndose a su antojo en su interior. 

Desde LecturAdictiva damos las gracias a Mar Cantero Sánchez por la presentación.

4 comentarios:

  1. Esta historia sí que la he leído. Tiene momentos muy divertidos, sobre todo cuando se juntas las chicas del club de Belly Dance...

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  2. Esta historia sí que la he leído. Tiene momentos muy divertidos, sobre todo cuando se juntas las chicas del club de Belly Dance...

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  3. Una historia divertida con la que pasareis unos buenos ratos

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  4. Tiene pinta de ser una novela muy divertida.

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